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marrakech
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casas de la montana
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castillo de camino a sahara
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familia de said, berber
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almuerzo en la habitacion para mujeres
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sahara
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cena en el hotel, sahara
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en el cafe neokazo
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cobra en la plaza
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mujeres de la familia de Said
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especias de marruecos
El viaje a Marruecos (Marrakech) ha sido el más esperado, totalmente diferente al resto de Europa occidental. Geografía, religión, política, toda una cultura totalmente diferente. El viaje acompañado esta vez de Amy, una de mis mejores amigas en Madrid y nuestro primer y quizás último viaje juntos, ha sido toda una aventura, todo al estilo discovery channel.
El vuelo duró poco más de dos horas, al bajar del avión lo primero que sientes en la pista es el calor de 40 grados (Celsius), no demasiado para esta región pero comparado con los 29 de Madrid es un buen cambio. Nos esperaba un chico que amy había contactado, de nombre Said, no es árabe si no de la minoría Berber. En realidad no estábamos seguro que vendría a recogernos y de reconocerlo, pues solo había visto una foto unos días antes. Pero ahí estaba con un papel que decía “ welcome amy pulley and Erick”, me dirigí hacia él sonriendo a saludarlo pero me sorprendió con cuatro besos y su compañero igual, ya inmediatamente comenzábamos a conocer esta impresionante cultura. Said hablaba berber, árabe, francés y un poco de ingles, pero nos las arreglamos sin problemas para hacernos entender. Nos dirigimos a su apartamento en el centro de Marrakech donde vive con unos amigos primos estudiantes, y tomamos nuestro primer té berber, el primero de muchos. Este primer día hemos planeado lo que sería el resto de los días.
La mañana siguiente hemos alquilado un automóvil para llegar al desierto del sahara, quizás unos 900 kilómetros si no me equivoco, tardaríamos dos días en llegar hasta e desierto, pues en la noche a mitad del camino pasaríamos la noche con la familia de said en una provincia al sur de la ciudad, luego de las montanas. Al llegar a la casa de esta familia fue impresionante, las casas en el barrio eran de barro, madera y piedra construidas por ellos mismos, sin asfalto y con una peculiar arquitectura, contaba con unas dos plantas y en la segunda con un espacio abierto. No hay sillas, solo distintas alfombras en rincones, no hay inodoro ni ducha, solo una llave de agua en cada planta y un pequeño televisor. Para cocinar utilizaban un cilindro de gas, esto no evitaba que la comida fuera realmente sabrosa con sus peculiaridades. Para la familia era una noche especial, vinieron todos los hijos, cuñados, nietos, en fin toda la familia para conocernos. No hablan ingles solo francés árabe y beber, pero volvimos hacernos entender. Hemos cenado y visto una película francesa en su pequeño televisor blanco y negro en medio de la sala(al aire libre) , tomado un baño con un balde de agua fría y luego a la cama, mejor dicho al suelo entre muchas sabanas y alfombras, habían preparado una habitación para nosotros.
En la mañana hemos desayunado pan con mermelada y más té y partido hacia el desierto. En el viaje hemos pasado por distintos pueblos, pero uno en especial donde detenernos a hacer nuestra declaración de amistad. Si, una declaración de amistad con nuestro amigo said, pues la policía requiere que sea nuestro amigo y no un guía turístico, pues los guías necesitas licencia. En este mismo lugar hemos decidido ir a un restaurante a comer, lo peculiar era que todos era hombres, al sentarnos en el restaurante el mesero nos ha pedido con lo acompañásemos a la segunda planta. Era una pequeña habitación con dos mujeres almorzando, era el área de mujeres, las mujeres no podían comer con los hombres así que al estar con Amy hemos tenido que almorzar escondidos en esta habitación. La comida fue genial, acostumbran a comer en un solo plato, con las manos, utilizando el pan como cuchara. Nos costó unos 70 dirham( 7 euros) los cuatro, realmente barato.
Continuando nuestro viaje nos hemos detenido a visitar un castillo, impresionante, el cual vive una familia que se encarga de cuidarlo y preservarlo. Unos cuantos kilómetros más y nos hemos detenido a tomar un té con un amigo de said, no recuerdo su nombre pero lo llamamos CATMAN. Pues hablaba idioma gato, creí que era algún tipo de broma, pero al conocerlo el sujeto si creía que hablaba con los gatos y hasta nos dio una demostración, nos tradujo lo que decía su gata, en todo lo demás era bastante cuerdo.
AL fin hemos llegado el desierto, estamos en el Sahara, luego de haber dejado atrás las montanas hemos visto las dunas de arena, los camellos, las tiendas. Necesitábamos un camello, donde dormir, una habitación, ducha, comida, no teníamos mucho efectivo, no habían cajeros ni bancos, es el desierto. Conseguimos una habitación no muy atractiva por 200 dirham( sin ducha) y nos ofrecían camellos a 350 dirham(35 euros). Estábamos seguros que podíamos conseguir mejores lugares y mejores precios, y hemos rechazado estos. Así que nos dirigimos a este hotel que sin ningún turista y hemos ofrecido 100 dirham por un camello y 200 dirham por una habitacion, el hombre nos mira y se ríe como diciéndonos están locos ustedes tienen plata. Su precio original era de 1000 dirham( 100 euro) , luego de 15 minutos y tomar té hemos negociado un camello por 100 dirham y la habitación por 200 incluido la cena y el desayuno, era todo lo que teníamos en ese momento. Fue realmente satisfactorio, poder dormir en una cama y tener duchas luego de tantas horas deen el automóvil. El desierto fue impresionante, es realmente como en las películas, todo ese sol, viento y arena, si, mucha arena en todas partes.
En la manana siguiente ya con nuevas fuerzas, luego de haber dormido, duchado y desayunado estamos para regresar a la ciudad de Marrakech, unas nueve horas en el automóvil. En el camino vimos accidentes, derrumbes y hasta hemos tenido que sobornar a un policía con 100 dirham que nos detuvo para recuperar la licencia, aunque nos pedía 400…
Ya de regreso a la ciudad nos despedimos de Said y nos dirigimos a nuestra última casa donde pasar la noche, la casa de verónica y su novio (italiana y francés). Esta pareja vivía en un lugar muy exclusivo, la zona hotelera, con todas las comodidades que solo un europeo puede pagar, aire, piscina, coches… Tuvimos una interesante conversación y pasta en la cena, comida europea por primera vez en tres días.
En la mañana hemos salido a la parte antigua de la ciudad, medina con una chica de Rusia, María quien se estaba quedando en casa de verónica al igual que nosotros. Luego de hacer algunas compras nos reunimos con verónica, María y una chica local para tomar un café neokaso.
Fue un viaje realmente muy interesante y muchas otros detalles que no sabría como escribir, o que bien necesitaría varias páginas. Nos regresamos a Madrid. Yo a prepararme para mi viaje a Italia y AMy para su viaje a Portugal, otra despedida…
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